sábado, 30 de julio de 2011

Capitulo 3, 1ª parte

Llego la hora de cenar. Baje sin hacer ruido, como siempre. Me senté en mi sitio y me comí la cena sin decir nada. Cuando termine recogí mi plato y mi vaso y me fui. Antes de que saliera por la puerta alguien me hablo.

-          Bel no te pongas a si por lo del internado.- era la voz de James. Me gire y suspire.
-          Se que no tengo que ponerme así, pero es que no quiero ir.- dije. James no respondió.- ¡Aggg! Ya se que diga lo que diga voy a tener que ir, pero yo te lo digo para que lo sepas.- Me fui enfadada de allí.

Cerré la puerta de mi cuarto de un portazo para que se dieran cuenta de lo enfadada que estaba. No tenía nada que hacer así que me tumbe en mi cama. Pronto me quede dormida. La verdad es que estaba muy cansada. La noche anterior a penas había podido dormir.


Aunque me desperté temprano había conseguido dormir bien, así que no estaba cansada. Hoy me sentía bien, aunque empezara mi castigo. Pero si buscas el lado bueno no era tan malo.

Me prepare para ir al instituto. Salí un rato antes para que me diera tiempo de ir andado. Tarde un rato mas en llegar pero me ayudo a dejar de pensar en el internado.


Escuchaba el reloj en la pared. Tic-toc, tic-toc. El momento se iba acercando. Pronto empezaría mi castigo. Era la última clase y no me estaba enterando de nada. Se que antes estaba muy tranquila por el castigo, pero ahora que se acerca no lo veo tan claro.

Estaba tan metida en mi pensamiento que no escuchaba nada. Pero tuve que salir de esa burbuja por que presentía problemas. Y en efecto allí delante los tenía. Al parecer el profesor me había preguntado y al no responderle después de su insistencia vino a regañarme.

-          Isabelle, te estaba llamando.- dijo enfadado el profesor.
-          L-lo siento.- murmure.
-          Te daré otra oportunidad.- dijo mas tranquilo.- ¿Cuál es el resultado de esta ecuación?

Mire un momento la ecuación. Las matemáticas se me daban muy bien y esta ecuación era muy sencilla.

-          La respuesta es, 2…- el profesor me miro deseando mi equivocación.- y -2

El profesor cambio de expresión. ¡Que manía me tenia! Siempre deseando que fallara para regañarme. Ya se lo había dicho a mi madre pero ella decía que eran imaginaciones mías, que los profesores están para ayudar a los alumnos no para esperar con ansia su fallo para regañarles. No tiene ni idea.

El timbre sonó. Todos recogieron sus cosas rápidamente y salieron de allí. Desde donde estaba podía ver como salía la gente del instituto e iba al autobús hablando con alguien o se iba con unos amigos. Pronto me di cuenta de que el instituto estaba vacío, bueno a excepción de algunos profesores y los alumnos castigados, fuera solo quedaban un grupo de amigos que había esperado hasta el último momento para dirigirse a su casa. Se les veía felices. Que suerte tenían.

El profesor estaba borrando las ecuaciones de la pizarra y al verme allí pensó que estaba preocupada por lo que podía pasar con mi expediente por el pequeño incidente que había tenido.

-          Isabelle, puedes irte, lo que ha pasado no va influir en nada en tu expediente.- dijo con voz tranquila. Aun así yo di un bote en mi silla. No me esperaba que nadie me hablase.
-          Emmm, si… Gracias.- dije recogiendo mis cosas rápidamente.

Me dirigí sin pensar a la sala de castigo. La verdad es que me costo un poco encontrarla ya que nunca había estado allí. Cuando entre me… ¿me lleve una decepción? Si eso es, me lleve una decepción. Yo me imaginaba algo más terrible por así decirlo. Lo que había allí no era para tanto. Un chico emo, de pelo negro con mechas plateadas y ropas oscuras, en una esquina mirando al vacío. Dos chicos, uno de pelo negro y ojos verdes-azulados y el otro de pelo castaño y ojos del mismo color, con pintas de macarras, pero a mi me parecían buena gente. Y una chica, de pelo castaño y ojos verdes, que miraba con asco a su alrededor. Cuando me vieron entrar todos me miraron. Me senté en el primer sitio libre que ví que estaba apartado de ellos.

-          Acércate, que no te vamos a comer…- dijo la chica, mira a su espalda donde estaba el chico emo y se rió.- Bueno el no se, es tan raro.

Mire un poco preocupada a mi alrededor pero al final decidí acercarme a ellos.

-          Bueno, ¿y tu por que estas aquí?- pregunto la chica.
-          Emmm…yo…- estaba muy nerviosa, apenas podía pronunciar las palabras.
-          Tranquila, que no te vamos a hacer nada, novata.- dijo el chico de pelo negro.
-          Me pelee con una chica a la salida del instituto.- dije mas tranquila.
-          ¿Tu fuiste la que planto cara a Samantha?- dijo la chica sorprendida.
-          Si…- respondí tímidamente.
-          Guao.- Dijo el otro chico.- Te admiramos, ¿sabes?
-          Emmm… gracias supongo…

La chica pareció acordarse de algo y me miro sonriente.

-          Soy Nina.- dijo con una sonrisa perfecta. Miro a los dos macarras y señalo al moreno.- Este es Derek.- Derek me sonrió y me saludo con la mano, señalo al otro chico.- Y este es Daniel, pero puedes llamarlo Dan.- Dan hizo lo mismo que Derek.
-          Encantada, yo soy Isabelle pero podéis llamarme Bel.- dije sonriendo. Mire al chico emo.- ¿Y el quien es?
-          Ni idea.- dijo ella encogiéndose de hombros.- Nunca habla, ni siquiera sabemos por que esta aquí.
-          Amms, ¿y vosotros por que estáis aquí?- pregunte fingiendo que no me importaba demasiado, aunque me estaba muriendo de la curiosidad.
-          Nosotros montamos un numerito de los nuestros en el pasillo.- dijo Derek.
-          ¿Qué podíamos hacer? Nos aburríamos mucho.- dijo Dan riéndose. Su risa era contagiosa y yo también me reí.
-        Yo conteste de mala manera a un profesor varias veces.- dijo Nina.- He esta aquí muchas veces pero sigo sin acostumbrarme a tanta suciedad.- puso cara de asco. Todos nos reímos.

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Espero que os guste ^^


viernes, 29 de julio de 2011

Capitulo 2, 2ª parte

Me dirigí a la puerta principal del instituto para ir a la primera clase. Cody se acerco a mí. ¿Por qué yo?

-          Cody, no estoy de humor. Mejor vete.- le dije con tono enfadado.
-          Solo quería decirte que diga lo que diga Samantha no tienes que hacerle caso. Ella no manda sobre nosotros.- dijo Cody.
-          1º No hay y nunca habrá un nosotros y lo 2º me da igual lo que diga la pija de Samantha. Ahora déjame.- me fui sin mirarle y me fui a la primera aula que me tocaba hoy.

Las clases se me hicieron mas largas que nunca. No podía de dejar de pensar en la lechuza que me había traído aquello. ¿Dónde me esperaban? Esto era muy raro… Y luego tuve aquel sueño en el que volvía a salir aquella lechuza… Además del tema del internado. Habían pasado muchas cosas en un solo día.

Antes de irme el director me llamo para ponerme el castigo correspondiente. Me dirigí a su despacho intentando adivinar cual seria mi castigo… Con lo severo que es el director seguro que mi castigo es horrible. Entre en el despacho y me senté en una de las sillas.

-          Señorita Monteith, lo que a hecho no tiene perdón. Pelearse con una compañera esta muy mal, usted ya lo sabe.- hablaba muy seriamente.- Es la primera vez que pasa esto y su expediente es impecable así que su castigo no será muy duro.
-          Gracias, señor.- dije casi susurrando.
-          Tendrá que ir a la sala de castigo durante esta semana.- añadió sin prestar atención a lo que dije.
-          De acuerdo. Gracias.- dije y me fui o mejor dicho me hecho de allí.

Tuve que irme a mi casa andando por que ya había perdido el autobús. Tampoco me importo demasiado, me venia bien irme andando para hacerme a la idea de que durante esta semana tendría que ir a la sala de castigo. No quiero ni imaginarme lo que encontrare allí. Una imagen paso por mi cabeza, chicos rebeldes que pasaban allí mas tiempo que en clase pintando las mesas y dejando su firma con una navaja en el mobiliario. Algunos impacientes por salir de allí poder irse a fumar. Me estremecí iba a pasar una semana con ellos…

Llegue a mi casa y lo que me encontré no me animo demasiado. James y mama estaban en la mesa de la cocina decidiendo cual seria el internado al qué asistiré el resto del curso. Intente pasar sin que se dieran cuenta pero no hubo suerte, mi madre se dio cuenta de que había llegado.

-          Cariño, ven y mira los internados que hemos elegido.- dijo mi madre feliz.

Me acerque a la mesa de la cocina a regañadientes. Había un montón de folletos esparcidos por la mesa. Mi madre los agrupo en tres montones rápidamente.

-          Mira, estos son los que hemos visto que son mejores. Son los que mas cerca están de aquí y tienen unas instalaciones magnificas.- dijo señalando el primer montón.- Estos están un poquito mas lejos de casa pero también están bastante bien- dijo señalando el segundo montón- son la segunda opción por si nos fallan estos.- volvió a señalar los primeros.

Asentí sin ganas. Mire el último montón, el más grande. El primer folleto me llamo la atención. Parecía un castillo medieval.

-          ¿Y estos? –dije señalando el ultimo montón sin quitarle la vista a aquel folleto. Mi madre miro el motón por encima sin darle importancia.
-          Esos son los de última opción, pero dudo que vayas a alguno de ellos.

Seguí mirando el folleto. Hasta que escuche otra voz.

-          Bueno Bel, ¿por cual te decides?- dijo James señalando a los “mejores” según mi madre.
-          No se tengo que ver como son…- respondí.
-          Coge los folletos y míralos, ya nos dirás por cual te decides.- dijo James dándome aquellos papeles.

Cogí todos, incluso los que no me dio y me fui a mi cuarto. Me senté en la cama y empecé a mirar los folletos por  el orden que mi madre me dijo.

El primer grupo de folletos era de internados muy parecidos. Coloridos, alegres, con estudiantes felices paseando por los amplios jardines y estancias del internado. Estaban bien pero no se yo si estaban hechos para mí.

El segundo montón era muy parecido al primero. No eran tan grandes y estaban más lejos de aquí, pero igualmente no eran para mí.

En el tercer monto había de todo. Internados grandes, pequeños, siniestros alegres. Pero todos muy lejos de mi casa. Aun así seguía habiendo uno que me llamaba bastante la atención. Tenia pinta de ser bastante antiguo, por eso me gustaba. Su historia seguro que era emocionante.

Decidí dejar de mirar internados y me puse con los deberes. Hoy por suerte no tenía demasiados. Cuando termine mi madre entro.

-          ¿Qué te parecen los internados?- me pregunto sin saber muy bien cual seria mi reacción. Ya había superado aquello. Quiera lo que quiera iba a tener que ir de todas formas, así que era mejor no resistirse y comportarse como una niña pequeña y mal criada más tiempo.
-          Están bien, de los de los dos primeros grupos me da igual a cual ir.- dije intentando sonreír.
-          Eso está bien.- dijo feliz.- Ya veras como esto te viene bien, harás amigos y te lo pasaras bien.
-          Si…-dije un poco triste.
-          Ahora no quieres ir, pero seguro que cuando te vayamos a recoger no quieres irte.- dijo sonriendo.- Bueno me llevo todo esto para ir llamando a los internados.- dijo mientras cogía todos aquellos papeles.- Por cierto ¿te han dicho ya cual es tu castigo?
-          Si, voy a tener que ir durante esta semana a la sala de castigo.- dije sin darle importancia.
-          Me lo imaginaba, es la primera vez que pasa algo así contigo así que no han querido darle mucha importancia ¿no?- asentí, eso era justo lo que había pasado. Sonrío- Bueno te dejo ya tranquila.

Se fue sin hacer mucho ruido. Cogí rápidamente el portátil y busque información sobre aquel internado antiguo. Estuve una hora y mas buscando, pero no había nada.

Bueno era un internado antiguo tal vez no se había adaptado a los tiempos y todavía no tenia pagina web. Decidí no darle mucha importancia y seguir haciendo otras cosas.

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Capitulo 2 listo ^^ Espero que os guste y ya sabeis comentad. Vuestra opinion es importante :) 

Nominada


REGLAS:
  1. Copia la imagen de la cadena de tests.
  2. Completa el test con sinceridad.
  3. nomina tantas personas como quieras.
  4. No ofendas a nadie con este test.
1. Responde a las preguntas:

  • Libro que te estas leyendo (o tomo)? Ahora mismo ninguno u.u
  • Personaje de cine favorito? Mmmmh... no se hay muchos
  • Ocupacion en verano? Escribir, estar con amigos y ver series :P
  • Ocupacion durante el curso? Estudiar y estar con amigos.
  • Cntante (femenino y masculino) preferido? De chica Ke$ha y de chico creo que no tengo
  • Serie de television favorita? La verdad, me gustan muchas, Como conocia a vuestra madre,Shake it up, pequeñas mentirosas...
  • actor/actriz favorito? Alex Pettyfer y Robert ... (no me se el apellido y no hay ganas de buscarlo u.u)
Que prefieres..?
  • Dulce o salado? Dulce
  • Rock o Pop? me gusta el RockPop ^^
  • Leer o Ordenador? Me encanta leer y estar en el ordenador, se pueden convinar. No sabria decidir
  • tumbad@ o sentad@? Tumbada.
  • Un chico duro o sensible? y no puede ser las dos cosas?????
  • angeles o demonios? Angeles.
2. Nomina a 5 personas.

Quien quiera hacer el test.

miércoles, 27 de julio de 2011

Capitulo 2, 1ª parte

Me desperté de un sobresalto y temblando. Había tenido una pesadilla. Mire el reloj, eran las tres de la mañana. Me tumbe otra vez intentando dormir. Pero no pude. Cada vez que me estaba quedando dormida volvía el recuerdo de aquella horrible pesadilla que quería olvidar.
Me levante de la cama y me puse a dar una vuelta por mi habitación. Aunque todo estaba a oscuras podía ver. Al principio me costaba un poco, luego veía perfectamente sin hacer ningún esfuerzo. Mi madre siempre me ha dicho que tengo ojos de gato. Tal vez sea verdad.
La persiana estaba levantada hasta arriba. Al quedarme dormida no pude bajarla como a mi me gusta. Abrí la ventana y me asome. La oscuridad era absoluta. Donde vivo las farolas están estropeadas ya que son bastantes antiguas y al estar en una zona algo alejada del centro el gobierno no hace nada para arreglarlas.
Era una noche de luna llena. Mire a la luna, tan perfecta reluciendo en un cielo totalmente negro. Sonreí. Era una noche bonita. Siempre he preferido la noche. Me hace sentir mejor.

- ¿Sabes? Me quieren llevar a un internado. ¿Y sabes por qué? Por culpa de la estúpida de Samantha. Si ella no hubiese tenido ganas de pelea… Pero tengo que reconocer que yo fui muy tonta al contestarle cuando ella ya estaba saboreando su victoria… - suspire.- Si me voy ya no podré hacer esto nunca mas, no me podré desahogar de esta manera. Ya no te veré en el cielo así, como te veo desde mi ventana. No podré levantarme a las tres de la mañana para hablar, porque molestare a mi compañera de habitación. Además si me ven hablando sola me consideran todavía mas rara de lo que soy. Y precisamente iré allí para hacer amigos. Supongo que pronto me tendré que despedir de ti.- unas lagrimas empezaron a caer por mis mejillas. Una detrás de otra sin cesar. Me sorbí la nariz.

Siempre que me encontraba deprimida hablaba con la Luna. Ella no me trataba mal. No me respondía pero se puede decir que escuchaba. Lleva escuchándome quejarme seis años. Pero esto solo lo hacía cuando hay luna llena.

Me dirigí al baño. Cogí un pañuelo y me soné la nariz. Me mire en el espejo. Aunque la oscuridad era absoluta me podía ver reflejada allí. Mi cara alargada, mis ojos azules, brillantes por causa de las lágrimas, mi piel blanca como la leche, mi pelo negro y liso hasta la cintura, con mi flequillo recto que tapaba parte de mis ojos. Y unas lágrimas que resbalaban por mis mejillas.

Agache la cabeza y regrese a mi cuarto sin hacer ruido. No quería más problemas por despertar a nadie. Cuando entre en mi cuarto en la ventana había una lechuza. Me extraño mucho, nunca había visto ninguna lechuza por la zona. ¿Se habría perdido? Lo dudo, en una de sus garras llevaba lo que parecía un pergamino. Movió la cabeza observándome con aquellos ojos ámbar. Soltó el pergamino y se fue volando dejando tras de si un pequeño rastro de plumas blancas.

Me acerque rápidamente al pergamino y lo abrí. Me temblaban las manos. En el pude leer con una caligrafía perfecta:
Pronto vendrás, no nos hagas esperar demasiado.”
Agarre con todas mis fuerzas aquel trozo de papel. Estaba asustada. Se que me iba a un internado, pero dudo que mis padres hubiesen decidido ya a cual iba a ir.  A no ser que James ya lo tuviera pensado. No, imposible, aunque no estuviese demasiado contento con mi forma de ser, nunca le dado problemas.
Deje aquel papel encima de mi escritorio y fui hasta la ventana. Saque la cabeza y mire a ambos lados. Solo quedaban unas plumas blancas de aquella aparición tan extraña. Cerré la ventana, pensé en dejarla abierta pero después de lo que a pasado ni loca la dejaría abierta.
Me metí en mi cama y mire el reloj, las cuatro menos cuarto. Intentaría dormir aunque solo fuera un rato. Cerré los ojos.
Me quede dormida. Esa noche volví a tener otra pesadilla. Esta si la recuerdo bien. Estaba en un bosque, todo se veía bastante tenebroso, no había ninguna luz. En un pequeño claro pude ver que era una noche sin luna. Mire aquel cielo negro, sin la luna y ninguna estrella. Vi algo que se movió en el cielo. Algo blanco. Pasó demasiado rápido y no pude ver lo que era. Algo empezó a caer lentamente. Alce mis manos a la altura de mis ojos y en ellas se poso aquella cosa. Una pluma blanca. Como la que había en mi habitación al irse aquella ave. No se por que sentí que allí no podía estar y tenía que huir. Corrí todo lo rápido que pude a través de aquel espeso bosque. No había salida. Tropecé con una rapa y caí al suelo. El bosque se empezó a llenar de oscuridad. Cada vez estaba más cerca de mí. De aquella oscuridad salio lo que parecía un brazo. Una garra se lanzo sobre mí. Chille con toda mi alma.
Me desperté en un sobresalto y empapada de sudor frío. Me lleve la mano al pecho. Respiraba entrecortadamente y mi corazón latía apresurado. Parecía que se me iba a salir. Mire el reloj cuando ya estuve mas tranquila. Las 6. Sabía que no iba a conseguir volver a dormir así que decidí levantarme ya.

Fui hasta el baño me quite el pijama y lo eche al cesto de la ropa sucia. Me metí en la ducha. Me di una ducha de agua fría y luego me lave el pelo. Cuando termine me puse mi albornoz y una toalla liada en el pelo. Volví a mi cuarto, eran las 6 y media. Aun tenía tiempo.
Volví al baño, me seque el pelo y me eche hidratante. Volví a mi cuarto y me vestí. Una sudadera y unos vaqueros ajustados, demasiado ajustados para mi gusto pero me los había regalado mi madre por mi cumpleaños y no podía hacerla sentir mal. Me puse mis convers  y baje de dos en dos las escaleras.

Todavía no había nadie decidí desayunar tranquilamente. Eran las 7 y ya estaba lista para irme al instituto. Me tumbe en el sofá del salón y mire el reloj. Cada minuto que pasaba se me hacía eterno. A las 7 y media bajaron James y mi madre.

-          ¿Cuándo te has levantado, cariño?- dijo dulcemente al verme en el salón.
-          A las 6, he tenido una pesadilla y no podía seguir durmiendo…- respondí sin ganas.

Yo seguí tirada en el sofá mientras mis padres desayunaban. No se por que pero escucharlos hablar hizo que se me pasara el tiempo más rápido. Aunque solo estuvieran hablando del aburrido trabajo de James.

Ya eran las 7 menos diez. Si quería llegar al instituto a tiempo mas vale que me diese prisa. Cogí mi mochila y salí rápidamente de casa. Corrí hasta la parada del bus escolar de la zona. Siempre llegaba a las 7. Faltaban 10 minutos para que llegase y la parada estaba bastante lejos de mi casa. Llegue justo a tiempo. Menos mal.

Subí al autobús en silencio y me fui a la última fila. Donde siempre me sentaba. Mire el triste paisaje. Cuando llegamos no me di ni cuenta. Todos empezaron a salir apresurados del autobús. Yo salí la última, como siempre. El conductor me miro de reojo y aparto la mirada enseguida.

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Hasta aqui la primera parte del 2º cap, espero que os guste ^^ 

martes, 26 de julio de 2011

Capitulo 1, 2ª parte

Durante el trayecto a casa en coche mi madre no dijo. Y yo tampoco hable hasta que me canse de aquel silencio. Pero aun así no dije nada solo puse cara de enfado y di un portazo al salir del coche y al entrar a mi habitación.
Me tumbe en la cama y mire el techo. ¿Por qué me tiene que pasar todo a mí? ¿Por qué el único chico que le gusta a Samantha tiene que estar interesado en mí? Las lágrimas caían por mis mejillas. Me limpie la cara. Aquí da igual que llore nadie puede verme, pero no quería llorar. Hacía mucho que no lloraba y no quería empezar ahora. Mi padre siempre me había dicho: no llores, así parecerás débil y hay gente que se aprovechara de ti por ello. Pero ahora él ya no esta. Sonreí por no llorar más.
Estaba sola, antes también lo estaba, pero ahora no se porque, me sentía completamente sola. No puedo confiar en nadie porque si bajo la guardia intentaran algo. La prueba la tengo en lo que me ha pasado hoy.
Cerré los ojos. Me quede dormida el instante. Tanto llorar me hizo que me entrara sueño. Mi sueño era maravilloso. Todo lo malo que me ha pasado desapareció. No se cuanto tiempo dormí, me desperté al escuchar mi nombre.
-          ¡Isabelle! ¡Isabelle! ¡Baja a cenar! ¡Isabelle! ¡Isabelle Monteith! ¡Que no te tenga que llamar otra vez!- era mi madre. Será mejor que baje rápido si no quiero tener más problemas.
Baje lo más rápido que pude. Ni siquiera mire a mi madre, fui directamente a la cocina y me senté delante de mi plato. Empecé a comer sin levantar la vista. Mi madre se sentó enfrente. No dijo nada pero conociéndola seguro que tenía mil cosas que decir.
Comí lo más rápido que pude para salir de allí cuanto antes. Me termine el filete y bebí un trago de agua. Me levante y me fui. Ya estaba en la puerta de la cocina cuando mi madre tuvo que hablar.
-          Bel… ¿Qué ha pasado?- lo dijo con mucha tranquilidad. Se le da muy bien no perder los nervios. Me gire y suspire, me senté otra vez en mi sitio. Agache la cabeza y comencé a hablar.
-          Mama… yo no quería pelearme… pero esa chica empezó a tirarme del pelo y a arañarme y yo no me iba a quedar quieta.- no me iba a creer. Nadie lo hacía, prefieren creer a la niña rica que a la rara. La verdad, no me extraña. No se por que mi madre sonrió.
-          Se quien era la niña con la que te peleaste, y seguro que ella lo empezó todo. Tu nunca te peleas.- estaba alucinada, mi madre me creía. Pensaba que ella seria la ultima en creerme. Sonreí.
-          Gracias por creerme, nadie me creía. Siempre la creen a ella.
-          Bueno yo te creo a ti. Pero no quiero que te vuelvas a pelear.- asentí y me fui a mi cuarto.

Estuve sin hacer nada. Iba de aquí para allá, ordenando mi cuarto. Puse música para relajarme. Hice los deberes en media hora. Después no tenía nada que hacer así que me tumbe en mi cama un rato. A las 11 escuche la puerta principal abrirse. Seria James. Salí de mi cuarto y me quede en las escaleras. Escuche como mi madre le explicaba lo que había pasado mientras cenaba. Él no dijo ni una sola palabra, pero yo creo que también estará de mi parte.
Seguí escuchando detrás de la puerta. Se que esta mal, pero soy muy cotilla y no lo puedo evitar. Entonces fue cuando desee no ser tan cotilla por que James hablo y no fue para bien.
-          ¡Estoy harto de esa niña!- me quede de piedra. ¿De verdad el James que yo conozco estaba diciendo eso? No me lo podía creer. Seguí escuchando.- Se que es tu hija y que es una niña muy buena según lo que me dices. Pero desde que estoy contigo lo único que he visto es a una niña rara, anti-sociable y sin amigos.- Mire disimuladamente por el cristal de la puerta. Mi madre estaba como yo y él miraba a su plato fijamente.
-          ¿Me estas diciendo que ya no quieres que ella viva con nosotros?- dijo mi madre después de recuperarse de la impresión. Su expresión era triste. James levanto la cabeza negando.
-          No, jamás te pediré eso, pero Bel necesita cambiar. Necesita ser mas sociable y hacer amigos y también necesita algo de disciplina.- Miro pensativo el techo y luego a mi madre.- Podríamos llevarla a un internado durante una temporada haber que tal le va.

Me aparte de la puerta. Aun se escuchaban sus voces, pero ya no me importaba lo que dijeran. James me quería llevar a un internado y yo se muy bien que mi madre acabara cediendo. Pronto estaría en un internado intentando hacer amigos y recibiendo disciplina por una simple pelea.

Volví a mi cuarto en silencio. Me puse el pijama y me metí en la cama. Empecé a llorar, ya no me quedaba nada más por hacer. Aun que me negase y patalease acabaría en el internado. No podía parar de llorar aunque quisiera. Escuche abrirse la puerta de mi habitación. Mire de reojo. James  y mama. Se acercaron a mí en silencio.
-          ¿Bel, estas llorando?- dijo mi madre tiernamente. La mire limpiándome las lágrimas.
-          No.- mi voz sonaba temblorosa.
-          Bel, tenemos que decirte una cosa.- dijo mi madre con tranquilidad. Yo ya sabía que era.
-          No hace falta que me lo digas, ya lo se, me queréis mandar a un internado.- James y mama me miraron sorprendidos.- Os escuche mientras lo hablabais.
-          Ahora me das mas razones para enviarte al internado.- dijo mi madre enfadada.- Te he dicho cientos de veces que es de muy mala educación escuchar a escondidas las conversaciones de los demás.
-          Lo se…- dije en un susurro.
-          Bel, esto es algo bueno, no te lo tomes a mal. Te vendrá bien.- Era la primera vez que James hablaba desde que estaba aquí.
-          Claro, para que deje de ser una rarita.- me miraron sin saber que decir.- ¡Iros, no quiero veros! ¡Dejadme sola!

Salieron de la habitación y cerré la puerta de un portazo. Me tire en la cama y llore más de lo que nunca había llorado. No había derecho. Si soy así es porque yo quiero. Y yo no quiero cambiar. Me gusta como soy. Bueno de eso no estoy tan segura. Pero si cambio no quiero cambiar en un internado, sino aquí.
Me tire toda la noche llorando hasta que pasaron dos cosas. 1ª Me quede sin lágrimas. 2ª Me quede dormida.  

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Y aqui acaba el primer capitulo. Espero que os haya gustado ^^ Y de paso aprovecho para deciros que mireis el blog de esta chica: http://patts-life.blogspot.com/ tiene una historia que seguro que os gusta ^^ Yo me he enganchado.

lunes, 25 de julio de 2011

Capitulo 1, 1ª parte

El timbre sonó y todo el mundo recogió sus cosas deprisa, sin embargo yo las recogí despacio, ¿para que sirve vivir tan deprisa? Es mejor aprovechar cada segundo al máximo viviendo tranquilo y no vivir deprisa y corriendo. Mire a la puerta. Todo el mundo salía hablando con sus amigos. Yo no tengo, los tuve, pero de eso ya hace mucho tiempo. Soy muy solitaria, antes no lo era… he cambiado mucho en 6 años… El tiempo que ha pasado desde la muerte de mi padre. Aun no lo he superado. Mi madre me dice que lo supere, pero yo no puedo. Para mi él lo era todo, solo él me comprendía. Y si no lo tengo a mi lado ya nada vale la pena.
Aun recuerdo cuando murió, era un día normal, como otro cualquiera. Yo estaba en el colegio y cuando llegue de casa me encontré a mi madre llorando, me abrazo y se fue. Al acabo de un par de horas llego y me explico que mi padre había muerto. No me dijo de que, ni como, no fui a su entierro y tampoco escuche que le hicieran una misa. Es mas, mi madre no me deja ni ir al cementerio. Desde que se murió ella no ha vuelto a hablar de él y sigue con su vida. Tiene un nuevo novio, James, me cae bien, pero piensa que puede sustituir a mi padre y eso nunca, nunca será así.
Se me llenaron los ojos de lágrimas. Sacudí la cabeza. No, yo no puedo llorar si no los demás verán mi debilidad y tengo que demostrar que soy una mujer fuerte. Me tape los ojos con el flequillo y salí de la clase con la cabeza agachada. El profesor me esperaba en la puerta con cara de enfado. Le escuche decir <<A ver si nos damos mas prisa>> Se va a quedar con las ganas.
Aun quedaba otra clase así que no perdí mas el tiempo y fui a la clase correspondiente. Ya había algunas niñas en la clase. Pero la verdad, no son de las que mejor me caen. Eras las típicas niñas pijas que se ríen de los demás para sentirse mejor. Y claro como yo soy la rarita de la clase, pues todas las risas son sobre mí. Al principio si me afectaba pero ya lo he superado. Sinceramente, creo que tienen razón en decir que soy rara y que por eso nadie quiere estar conmigo. Porque ¿Quién va a querer estar con una rarita? Y para colmo soy morena, como mi padre, y ellas son rubias y claro eso también les vale para meterse conmigo. Pero aun así hay algo que envidian de mí, mis ojos. Son azules y ellas matarían por tener unos ojos así. La envidia es muy mala y si son ellas las envidiosas peor. Así que si no se meten conmigo seria un milagro.
Me senté en la última fila, como siempre. No me gusta estar en la primera fila porque todo el mundo te esta viendo. No me gusta llamar la atención ni siquiera en mi cumpleaños cuando mi madre esta todo el día felicitándome y luego tengo que ir con la familia de James a celebrarlo.
El profesor no tardo mucho en llegar, todo el mundo guardo silencio. No tardo en ponerse a explicar. Desde mi posición podía ver todo lo que pasaba en la clase. Las niñas pijas se pasaban notitas. Los chicos se reían. Y el resto de las chicas hablaba en voz baja. Siempre era así, en todas las clases. No cambiaba nada. Samantha, la “líder” por así decirlo, de las niñas pijas, me miro y empezó a reírse con sus amiguitas, Wendy A y Wendy J.
Estaba en mi mundo cuando un chico que tenia delante me paso una notita y señalo al chico que tenia al lado. Era Cody, llevaba mandándome notitas pidiéndome salir desde que empezó el curso. Mi respuesta siempre había sido negativa y lo seguirá siendo, pero él no se cansa. Esta acabando con mi paciencia.
Suspire y leí la nota. Decía: << Por favor, dame otra oportunidad, sal conmigo por favor>> Ahora hasta me lo suplicaba. Rompí la nota en pedacitos y la tire al suelo. En cuanto toque el timbre y él venga hacía mí le dejare las cosas claras. No entiendo por que se ha interesado por mí ahora. Al parecer a la mayoría de los chicos de mi edad les parezco mona pero rara y por eso no se acercan a mí. Cody a sido el único valiente que lo a echo pero eso no significa que yo vaya a decir que si. Lo que esta consiguiendo que acabar con mi paciencia y llevarse una decepción.
Sonó el timbre. ¡Por fin! Cody se acerco a mi sonriente. Termine de recoger y le mire a los ojos.
-          Cody, por ultima vez, ¡no! Son dos letras n y o. Yo creo que tu cerebro lo puede asimilar.
-          Bel, venga no seas así, si se que lo estas deseando.- sonreía de la manera mas estupida que puede existir. ¿Este tío es tonto o es tonto? Dos letras una n y una o. Y aun así no es capaz de asimilarlas.
-          A ver, te lo repito, ¡NO! ¿Te ha quedado claro? Si tú piensas que lo estoy deseando estas muy equivocado. Siempre, siempre y siempre que me preguntes la respuesta va a ser no. Así que ya me puedes estar dejando tranquila de una vez.- me fui sin dejar que contestara.
Camine lo más rápido que pude para salir del instituto. Necesitaba salir de allí e irme a mi casa, bueno a mi casa no, más bien encerrarme en mi cuarto. Ese es el único lugar que puedo decir que es mío y mi madre lo respeta. Eso es algo de lo que me gusta de ella.
Me tropecé con alguien al salir por la puerta principal. Levante la cabeza para ver quien era y disculparme. Samantha. Perfecto. Y por si fuera poco podía ver en sus ojos que tenía ganas de pelea. Yo iba a ser su victima. Además tenía la excusa perfecta, porque justo el chico que le gusta a ella es Cody, y él por alguna extraña razón esta interesado en mí. Esto no me gusta.
-          Perdón.- le dije en voz baja, ella sonrió y me miro con aires de superioridad.
-          Justo a quien estaba buscando, osea, por que tenemos de mucho de que hablar.- odio su voz y a toda ella. Ahora su sonrisa era malvada. No hablé, ¿qué le podía decir?- Bueno pues resulta que tenemos un problema…
-          ¿Qué problema? - ahora ya no me voy a quedar callada.
-          Pues resulta que Cody esta interesado por ti.- me miro con cara de asco.- no entiendo porque, osea, claramente soy yo mejor.
-          Bueno yo no estoy interesada por él.- volvió a sonreír malvadamente. Se estaba empezando a formar un corro a nuestro alrededor.
-          Eso es lo que tu dices…- se puso seria y dio un paso hacia mi.- Como te vea cerca de él desearas no haber nacido.- Todos empezaron a hacer ruiditos y ella ya se iba pero entonces yo tuve que hablar.
-          Vale, pero hay un problema, yo no me quiero acercar a él. Él se acerca a mi, así que mantenlo alejado de mi.- me miro desafiante. Nunca le habían contestado en una pelea cuando se iba.
Cody llego en ese momento y se puso al principio del corro justo en medio de las dos. No se que paso pero en menos de 5 segundos Samantha estaba enganchada de mi pelo y gritándome de todo. Empezaba la pelea. Me enganché de su pelo y tire más fuerte que ella. Empezó a gritar pero no podía tirar mas fuerte que yo, además yo ya no sentía sus tirones. Le solté el pelo y la empuje hacía atrás. Pero se lanzo contra mí para arañarme. Tampoco sentía nada. Le di una patada suave en el estomago para que se apartara (yo pensaba que era suave). Se cayó al suelo de culo y se puso a gimotear. Se levanto y se fue. Al parecer sabe aceptar cuando se pierde o cuando no. Todos empezaron a irse. Al girarme vi al director. Perfecto.

Me llevaron a su despacho y llamaron a mi madre. Mientras que venia me estuvieron interrogando. Les conté la verdad. Pero por alguna razón (mi mala suerte) no me creyeron. Cuando llego mi madre se sentó en la silla y me miro enfadada.
El director me pidió que saliera para que pudiera hablar con mi madre a solas. Apoye la cabeza en la puerta para escuchar lo que decían. No se escuchaba muy bien, pero me valía.
-          Señora Turner, su hija nunca trae problemas, como esta es la primera vez que pasa con ella algo así solo tendrá un castigo, pero si vuelve a repetirse, no me queda otra que expulsarla.- mi madre se apellida Turner porque esta casada con James, pero yo no me apellido así.   
-          Gracias, le prometo que esto no volverá a repetirse.- se levantaron y se despidieron. Me aparte de la puerta antes de que mi madre pudiera pillarme espiando. <<Vamos>> Me susurro.

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Esta es la primera parte, espero que os guste. No se si poner la descripcion de los personajes por que los estoy intentando describir todo lo que puedo. Pero si quereis os pongo una pequeña descripcion.

Espero que os haya gustado :)

domingo, 24 de julio de 2011

Hola :)

Aqui escribire mi nuevo fic. Espero que os guste. Os dejo una pequeña introduccion.


Isabelle es una chica muy rara, que obligada por sus padres tiene que irse a un internado. Pero alli nada parece ser lo que es (esto me a recordado al Los Magos de Waverly Place xD) Gracias a los amigos que hace alli descubre el secreto que su madre le escondia sobre lo que era y lo que habia pasado con su verdadero padre.


Bueno mas o menos eso. Es una mezcla entre magia (parecida a la de Harry Potter pero no igual por que no se demasiado de eso) y una saga de novelas que me lei ( Cazadores de Sombras)


Esta historia va a ser muy diferente a la otra que hice, esta escrita en primera persona y es mucho mas extensa. Espero que os guste ^^