lunes, 31 de octubre de 2011

¡OVA!

Aviso: Esta fatal de los fatalisimos. No me matéis por favor. Anoche cuando se me ocurrió me pareció que era muy gracioso y que os gustaría. Ahora me doy cuenta de que la noche me trastorna, sobretodo si he cogido el ordenador u.u Repito lo siento, no me matéis u.u

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-          Y entonces el vampiro se lanzo al cuello de la chica…causando le la muerte. Después de eso nadie supo más de aquel extraño chico…- dijo Ani.

Drake, Ani y yo estábamos en la habitación de Ani. Las luces estaban apagadas. Aunque no entiendo muy bien el capricho de Ani si todos vemos perfectamente en la oscuridad. Ani mantenía la linterna debajo de su cara para parecer más terrorífica según ella. Drake bufó al concluir la historia de terror de Ani.

-          ¿Por qué los vampiros son siempre los malos? No todos somos así.- dijo ofendido.
-          Si que lo sois, chupa sangres.- dijo Ani sacándole la lengua.
-          Te vas a enterar.- dijo Drake arrebatándole la linterna a la chica. Se la coloco igual que Ani y comenzó su relato.- Una noche de luna llena, una chica paseaba tranquila por el bosque oscuro. Se encontró a alguien que se escondía en la oscuridad. Un chico que se retorcía sobre si mismo. La chica se acerco preocupada pero en cuando lo vio se alejo de él asustada. El chico estaba en plena transformación. Cuando termino su transformación se lanzo sobre ella. Nadie supo nada más de aquella chica a la que le gustaba pasear por bosques sombríos…- terminó arrastrando las palabras.
-          Los hombres lobo no atacamos a las personas ¡mentiroso!- grito enfadada Ani.
-          Si que lo hacéis.- respondió Drake con tranquilidad.
-          Que no
-          Que si
-          Que no
-          Que si
-          Venga, venga, dejadlo ya que parecéis niños pequeños.- dije intentando calmar el ambiente.
-          ¡Hablo! Tú también te comportas como una niña pequeña muchas veces.- dijo Ani fulminándome con la mirada.
-           Mentira.
-          Verdad.
-          Mentira.
-          Verdad.
-          Hay tienes la prueba.- dijo Drake feliz.
-          Me… me habéis pillado.- dije fingiendo que me deprimía.
-          Mira lo que has hecho, garrapata.- dijo Ani fingiendo conmigo.
-          ¿Cómo me has llamado?- dijo Drake enfadado.
-          Garrapata.- respondió Ani feliz.
-          ¡Como te atreves, pulgosa!- grito Drake.
-          ¡Ala, lo que me a dicho!- grito Ani.

Los dos empezaron a insultarse y pelear. Estos dos siempre igual. Me estaba cansando.

-          ¡Callaos!- grité.

Ambos me miraron. Se sentaron muy rectos y no dijeron nada más. Suspire.

-          ¡Por fin un poco de silencio!- dije.

Cuando me fije en ambos me di cuenta de que habían encontrado algo más divertido de lo que ocuparse. Ani rebuscaba algo un su bolsillo mientras que Drake lanzaba la linterna al aire y cogía. Me estaban ignorando por completo.

Ani encontró lo que estaba buscando y lo enseño victoriosa. Soltó una risita maligna.

-          Toma Bel, para ti.- dijo entregándome una piruleta.
-          Gracias.- dije feliz ante la idea de tener una piruleta.

Quitamos el plastiquito de la piruleta y nos la metimos en la boca. Saboreamos nuestra piruleta durante unos segundos.

-          Mmmmm… que ica.- dijimos a la vez con la piruleta todavía en la boca.

Drake nos miro con envidia.

-          Yo… yo también quiero. Aniii… dame una por fa.- dijo poniendo cara de niño bueno. Anna lo miro un instante.
-          No.- dijo sin dudar.
-          ¿Qué?- grito Drake.
-          Lo que oyes. No te doy una piruleta por malo.- dijo sacándole la lengua.
-          Buaaaaa. Ani es mala. No me da una piruleta.- lloriqueo Drake.
-          Chincha rabincha.- dijo enseñándole la piruleta y mancándole la lengua.
-          Ohhh, venga dale una piruleta Ani.- dije conmovida.
-          ¿Eh? –dijo Ani
-          Jejeje, se lo ha tragado.- susurro Drake mirando a otro sitio.
-          Está bien… le doy una, pero te aviso vampirito: no te va a gustar.- dijo Ani.
-          ¿Y por que no?- pregunto Drake.
-          Yo solo te aviso…

Ani le dio la piruleta a Drake que la abrió y se la metió en la boca con rapidez. Enseguida su cara cambio por completo y su expresión era para hacerle una foto.

-          ¡Que asco!- dijo escupiendo la piruleta.
-          Te lo dije.- dijo entre risas Ani.
-          Ya no me acordaba de que no puedo comer nada.- dijo Drake.
-          Por que eres tonto.- repuso Ani.
-          Si, estoy de acuerdo.- dije.
-          ¡Y tu me ayudas!- me grito Drake. Me encogí de hombros. Él suspiro.- En fin… pero tengo esto.- dijo sacando de su bolsillo una piruleta todavía mas roja que la nuestra.
-          Si tenías tu propia piruleta, ¿Por qué me has pedido una?- pregunto Ani.
-          Por que no me acordaba de que la tenía,  jajajaja.- dijo Drake.
-          Idiota.- dijimos las dos susurrando.
-          ¡Como me volváis a insultar os enteráis!- grito Drake.

La puerta se abrió de golpe. La señora Greenwood entro con expresión enfadada.

-          Niños, estáis montando mucho jaleo.- dijo.
-          Y aparece ahora…- susurramos a la vez.
-          Venga, a dormir todos.- dijo.
-          Pero… pero… yo no puedo, todavía no ha amanecido.- dijo Drake con carita de pena.
-          Cierto.- dijo la señora Greenwood. Reflexiono unos segundos.- ¡Ya se! Te pondrás a limpiar el pasillo hasta que amanezca, así estarás mas cansado y dormirás mejor.- dijo feliz.
-          ¿Queeee? ¿Por qué?- dijo Drake decepcionado.
-          ¡Porque lo digo yo!- dijo la señora Greenwood lanzándole una mirada asesina.
-          Eso te pasa por ser un vampirito…- dijo Ani.
-          ¡Bueno ya esta bien! ¡Haced lo que os he dicho!- grito la señora Greenwood.
-          Si, mi capitán.- dijimos los tres.

Ani se metió en su cama rápidamente, sin ponerse el pijama. La señora Greenwood le entrego a Drake una fregona. Y yo me fui a mi cuarto.

Y así amigos y amigas termino la noche de Halloween mas loca y divertida de toda mi vida. 

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Ahora vienen los abucheos y todas esas cosas e.e En fin la verdad es que en el OVA la personalidad de los personajes esta trastornada. Ani si suele ser así de loca y divertida, pero Drake no suele ser así, ya lo veréis y la señora Greenwood no gritaría ni os pondría a limpiar xD En fin eso es todo :D


domingo, 30 de octubre de 2011

Capitulo 8, 2ª parte


Corrí por todos los pasillos de aquel extenso lugar. Pero no encontré nada. Decidí salir al jardín. Corrí por la extensa llanura hasta que me adentre sin darme cuenta en el bosque que había al lado del internado. Mire alrededor preocupada. Era como en mis pesadillas. Corrí lo más rápido que pude intentando huir de aquel lugar.

Mire atrás unos segundos y lo siguiente que vi fue el suelo. Había tropezado con algo o alguien. La persona con la que había tropezado estaba tumbada en el suelo mirando el cielo. Ni siquiera pareció importarle que yo tropezará con él. Me levante rápidamente y me acerque a él preocupada.

Era un chico de mi edad con el pelo castaño y la piel bastante pálida. Me pareció muy guapo, hasta que lo mire a los ojos. Me caí de bruces al ver que sus ojos eran rojos como la sangre. Me miro con indiferencia.

-          Lo… lo siento.- dije tartamudeando.- No miraba por donde iba. Siento a ver tropezado contigo.- dije intentando disculparme.

Se levanto un poco y se quedo sentado con las piernas cruzadas delante de mí. Me estudio a fondo con la mirada y después de unos segundos me sonrió mostrando unos colmillos puntiagudos. Solté un grito ahogado y me lleve una mano a la boca.

-          No te preocupes, ni lo he notado. Soy Drake Vlinker, tu eres Isabelle Monteith.- dijo sin perder las sonrisa.- He escuchado muchas cosas de ti, tranquila son todas buenas. 
-          ¿Qué has odio?- pregunte con curiosidad.
-          Cosas…- dijo con una sonrisa picara.  

Se levanto con gran agilidad y me tendió la mano para ayudarme. Agarre su mano agradecida. Seguro que con mi torpeza y con lo nerviosa que estaba en estos momentos tropezaba nada mas levantarme.

Era un chico muy guapo y también un caballero. Nunca pensé que encontraría un chico así. Pero, ¿se podía decir que era un chico? Esos ojos, esos colmillos. No, no era un chico normal y corriente. Me daba miedo pensar que era en realidad. La realidad de este internado me asusta.

Recordé la razón por la que estaba en aquel bosque. Ani. Tenía que disculparme con ella como fuera. ¿Sabría Drake donde estaba ella? Por intentarlo no perdía nada.

-          Esto… Drake… ¿Conoces a Anna, Anna Wolfe?- dije temerosa.
-          ¿Ani?- claro. Olfateo el aire.- Esta cerca de aquí, ¿por qué?-

El rostro se me ilumino. Podría disculparme por fin.

-          ¿Me puedes llevar hasta ella?- pregunte feliz.
-          Claro, sígueme.- dijo con una sonrisa.

Lo seguí por el tenebroso bosque. Este era el bosque de mis pesadillas, pero con Drake a mi lado no tenía nada que temer. Salimos del bosque y andamos un par de pasos más.

-          ¿Es aquel árbol enorme de allí? Esta sentada justo al lado.- dijo señalando un gran árbol.
-          Gracias.- respondí.

Me dedico una sonrisa y se esfumo de allí. Literalmente. Pestañee y ya no estaba. Cada vez era más evidente la realidad. Aun así me empeñe en no aceptarla.

Avance hasta el árbol. Justo como Drake me había dicho, Ani estaba sentada apoyada en él, abrazándose las piernas. Aquella escena me partió el corazón. Me acerque hasta ella temerosa de lo que pudiera hacer. Me senté a su lado. Ella ni se inmuto. Intento ocultar sus lágrimas en vano y miro al lado contrario del que me encontraba.

-          Ani… lo siento, lo siento mucho, de verdad.- dije intentando no llorar yo también.- Pensé… pensé que me estaban tomando el pelo y lo pague contigo. Lo siento… por favor, perdóname.- no pude reprimir más mis lágrimas. Cuando Ani vio mis lágrimas caer se sorprendió mucho pero me dedico una gran sonrisa.
-          Tranquila, te perdono. No debí contártelo tan de repente. Pero yo soy así. Espero que podamos ser amigas.- dijo con una gran sonrisa.

La alegría que sentí en ese momento fue inmensa. No solo me había perdonado si no esperaba que fuésemos amigas.

-          Claro. Seremos las mejores amigas.- dije feliz.


Ani me enseño donde estaba su habitación. Por el camino me fue contando que no solía estar mucho por aquí ya que ella no podía estudiar aquí pero siempre merodeaba por el internado y por eso le dieron una habitación.

Luego me acompaño hasta mi habitación, que no estaba muy lejos de la suya, ya que todavía me perdía por los largos pasillos del internado. Se despidió de mí con un gran abrazo y una calida sonrisa. Mañana me recogería y me enseñaría todo el internado para que no perdiese.

Entre en mi cuarto y encendí la luz. Ya mismo anochecería y tendría que bajar al comedor a cenar, si conseguía no perderme. Encima de mi cama había una túnica negra con el escudo de la escuela bordado en el lado izquierdo  de esta. ¿Sería este el uniforme del internado? Al lado de la túnica había una nota.

Te la tienes que poner para las comidas. Espero que te guste.
                                                             
                                                      La señora Greenwood.”

Me tendría que poner esto para comer. No me gustaba mucho la idea pero si era una norma del internado tendría que cumplirla como todos. Deje la túnica sobre la silla y me tumbe en la cama mirando el techo.

Cerré los ojos un instante. No se cuanto tiempo dormí exactamente, para mi fue muy poco y creo que en realidad así fue. Un ruido en la puerta fue el culpable de que me despertara.

-          Bel, vamos, si quieres cenar algo será mejor que nos demos prisa.- dijo alguien al otro lado de la puerta. Era la voz de Ani. Seguramente había sabido que yo no seria capaz de llegar al comedor sola y había venido a buscarme. Esta chica era un cielo.
-          Voy.- respondí levantando a toda prisa de la cama y cogiendo la túnica. Me la puse rápidamente y abrí la puerta.

Ani no llevaba la túnica del internado puesta. No entendí por que hasta que recordé que ella no estudia aquí.   

-          Vamos.- dijo sonriendo.

La seguí feliz. No sabía que me encontraría en el comedor pero con Ani a mi lado todo iría bien.

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Y aquí la segunda parte del capitulo. Espero que os guste. Pronto pondré la descripción de Anna y Drake. ^^


sábado, 29 de octubre de 2011

Capitulo 8, 1ª parte


Di un paso hacia atrás horrorizada. Fue lo peor que pude hacer porque choque con la mesita que tenía detrás llamando la atención de aquella chica. Si es que lo era… Pero si no era humana, ¿qué era? Claramente mi imaginación me estaba jugando una mala pasada o simplemente me quería gastar una broma.

Levantó la vista del libro y me miro a los ojos. Tenía unos ojos verdes preciosos. Me sonrió calidamente. No pude evitar sonreír. Era muy guapa, su rostro aun conservaba algo de la redondez de su niñez haciendo te sonreír con nada mas verla. Se acerco a mi alegre.

-          ¡Hola! Tú debes de ser Isabelle…perdón, Bel. Yo soy  Anna, aunque puedes llamarme Ani.- dijo con una gran sonrisa. ¿Cómo era posible que supiese mi nombre? Se supone que soy nueva aquí, ¿no? Nadie me conoce, todavía. Me dio un fuerte abrazo. Me quede paralizada. Su abrazo me pillo por sorpresa. A su espalda pude ver un rabo marrón como el de un lobo asomando a través de sus pantalones vaqueros. No me extrañaría por ello, pero se movía. Me separe de ella algo temblorosa. Ani me miro confusa.- ¿Te pasa algo? – pregunto preocupada.
-          ¡No, nada!- dije nerviosa. Recordé el motivo por el cual me había acercado a ella.- Esto… ¿me puedes ayudar a encontrar los despachos, por favor?
-          Claro, sígueme.- contesto con una gran sonrisa.

Me sentí aliviada de que aceptara llevarme hasta los despachos. La seguí en silencio mientras ella tarareaba una cancioncilla. Dejo de cantar y puso una cara reflexiva. Se giro para mirarme.

-          Supongo que te parecerán raras mis orejas y mi cola.- dijo agarrando se las orejas y moviendo la cola.
-          Emmmm, si, bueno es lo normal si hay una fiesta de disfraces o algo así, ¿no?- repuse.
-          No hay ninguna fiesta. Esto es normal en mí.- dijo ella sonriente.- ¿Sabes por qué?- dijo acercándose a mi. Negué con la cabeza. Ella suspiro ante mi rendición.- Es por que  soy una mujer lobo.

¿Mujer lobo? ¿Enserio? ¿Y que más? ¿Un vampiro, un zombie? Aunque sea nueva no soy tonta. Aquello me saco de mis casillas con bastante facilidad.

-          ¡Vale ya esta bien!- grite muy enfada.- Primero un horario falso y ahora tu disfrazada intentando que  me crea que de verdad eres una mujer lobo. Que no soy tonta, ¿vale?

Ani me miro con os ojos llorosos. Se notaba que estaba intentando no llorar.

-          Los despachos están ahí.- dijo señalando a unas puertas que había frente nosotras.
Dicho esto salio corriendo en dirección contraria. Me sentí realmente mal, ella me había traído hasta aquí con una sonrisa, no se merecía que la tratara así por una simple broma. Di un paso para intentar seguirla. Pero tenía un problema, si la encontraba, ¿qué se supone que iba a decirle?

Mire el suelo decepcionada conmigo misma. Había sido muy cruel, ¿por qué? Yo no soy así. Intente reprimir unas lágrimas en vano. Me arrastre sin ganas hasta el despacho del director. Antes de entrar me seque los restos de lágrimas con la manga de mi camiseta. Toque a la puerta ligeramente.

-          Adelante.- escuche al otro lado de la puerta.

Abrí la puerta lentamente sin saber bien que esperarme. El despacho del director era bastante amplio. Con una estantería atestada de libros que ocupaba una pared entera. Detrás de una mesa de madera antigua había un hombre mayor, con una barba blanca y vestido con una túnica negra. Estaba sentado en una silla que parecía un trono. Hizo un gesto para que me sentara en una de las dos sillas que había delante de su escritorio.

-          Estaba deseando conocerla, señorita Monteith. Bienvenida al internado Dark Night.- dijo el director.
-          Mucho gusto, señor.- dije educadamente.- Quería preguntarle una cosa…
-          Adelante.- dijo él.
-          Vera, mi horario… creo que tiene algunos fallos.- dije entregándole el papel del horario.
-          No, esta todo en orden, señorita Monteith. No tiene nada de que preocuparse.- dijo tras un leve vistazo al papel. Me entrego mi horario con una sonrisa educada.
-          Pero, señor. No ha visto lo que pone: “Clase de magia, clase de pociones, clases de hechizos…” ¿Que se supone que es todo eso?- dije intentando ocultar mi desesperación.
-          Creo que su propio nombre lo indica, ¿no?- dijo con una sonrisa.- Ahora tengo una pregunta para usted. ¿Ha conocido ya a Anna Wolfe?

Wolfe. Así era como se apellidaba la chica con la que había sido tan cruel. Me costo reprimir las lagrimas al recordarla.

-          Si…- dije tristemente y mirando el suelo.
-          Por tu expresión, veo que la has visto sin tapaderas ni hechizos.- repuso el director.
-          ¿Qué quiere decir?- pregunte confusa.
-          La has visto con sus orejas y cola de lobo, ¿verdad?- pregunto.
-          ¿Usted también? ¿Es que todos me van a tomar el pelo?- dije furiosa.
-          Tienes muy mal genio, como tu madre cuando tenía tu edad.- dijo entre risas. Escuchar que mencionaba a mi madre hizo que me calmara un poco.
-          ¿Conoce a mi madre?- pregunte.
-          Por su puesto, era una gran alumna… lastima que se alejara de nuestro mundo… de su naturaleza.- dijo con tristeza.
-          ¿Qué que?- dije mas confusa todavía.
-          Tranquila, ya iras comprendiendo las cosas. Ahora vete y acomódate, visita las instalaciones y haz amigos.- dijo con una sonrisa. Cuando termino siguió mirando los papeles que había sobre su escritorio.- ¡Ah! Y busca a Anna, ella es una buena chica. Os llevareis bien.- añadió.

Asentí y me fui de aquel despacho más confusa de lo que había llegado. Intente no darle muchas vueltas a aquello. Según el director ya lo comprendería todo y además ahora tenía algo más importante que hacer. Encontrar a Ani.

Me iba a ser imposible encontrarla en un lugar tan grande como aquel pero no podía rendirme. La había hecho llorar, yo nunca había echo eso con nadie. Nada mas llegar y ya estoy dando la impresión de que soy una persona horrible.

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Aquí esta la primera parte. Mañana intentare poner la 2ª y empezare a escribir el OVA para publicarlo el lunes. Si no lo publico el lunes lo publicare el martes :S Espero que no os importe....


martes, 25 de octubre de 2011

He estado pensando... + Nuevo diseño ^^

Que para Halloween podría hacer un concurso. Pero ahora casi todo el mundo va a organizar un concurso y no me parece original hacer yo otro (ademas no tengo ninguna idea buena para el concurso y no sabría que premio dar). Así seguí pensando y se  me ocurrió que podría publicar un OVA el día de Halloween. No se que os parece la idea ( a mi me gusta) pero si no queréis que lo haga, no lo hago y sigo con  la historia.
En vuestra mano esta el destino del OVA xD

¿Que os parece el diseño para Haloween? (No es gran cosa pero es lo que he podido hacer en tan poco tiempo)


sábado, 15 de octubre de 2011

Capitulo 7, 2ª parte


El resto del camino estuvimos las dos en silencio. Pero no era un silencio incomodo. Era agradable, por que no había necesidad de hablar para romperlo. La señora Greenwood leía un gordo libro de tapa marrón. Intente varias veces descubrir cual era el titulo del libro pero mis intentos fueron en vano. De vez en cuando la mujer levantaba la vista de su libro y me dedicaba una sonrisa. Yo intentaba corresponder su amabilidad con una torpe sonrisa.

El tren redujo su velocidad lentamente y paro con un fuerte pitido que anunciaba la llegada a una parada. Mi acompañante se levanto y cogió mi equipaje.

-          El resto del camino lo haremos en coche.- dijo sonriendo y entregándome las maletas.

Bajamos del tren. Mire a mí alrededor. Habíamos salido del bosque aunque aun se veían algunos árboles esparcidos por la extensa pradera. Una pequeña carretera la dividía. Había un coche aparcado cerca de la parada. Era antiguo y pequeño, pero parecía que estaba muy bien cuidado. La pintura roja brillaba bajo el cielo despejado.

La señora Greenwood abrió el pequeño maletero del vehículo. Deje allí las maletas y me dirigí al asiento del copiloto. Cuando me senté me di cuenta de que aquí solo habíamos bajado nosotras. Mire confusa a mí alrededor.

El motor se puso en marcha con un leve rugido. Al principio el coche avanzo pesadamente pero luego su velocidad aumento. Mire la pradera tranquilamente. Baje la ventanilla. El aire era frío pero su tacto me gustaba. Cerré los ojos. Me sentía muy bien.

Ví una mancha al final de la carretera. Un edifico grande y oscuro. Me pareció bastante tétrico. Y era el lugar donde iba a pasar el siguiente semestre. Cuando vi la foto de aquel edificio me llamo la atención y ahora que lo veía de cerca estaba más intrigada.
La señora Greenwood aparco en lo que parecía el aparcamiento de los profesores. Pero allí no había ningún coche, salvo el que me había traído hasta aquí. Deje pasar el detalle.

La mujer me condujo por los jardines hasta la entrada principal. El recibidor era muy amplio y estaba muy iluminado. Había alfombras que parecían propias de los castillos por el suelo. Algunos sofás con unas mesitas donde algunos alumnos hablaban. Simplemente me encanto.

Mire todos los detalles no quería dejar ni un solo rincón de aquel maravilloso lugar sin descubrir.

-          Por aquí.- me indico la señora Greenwood que había esperado pacientemente a que acabara mi inspección.

La seguí por los pasillos y escaleras, que me parecieron interminables. Los pasillos eran estrechos y no tenían ventanas. La única luz que alumbraba el pasillo eran las antorchas colocadas en la parte superior de ambas paredes. El pequeño pasillo llevo a otro mas ancho. Una de sus paredes estaba llena de ventanales y al otro lado había un montón de puertas. Nos detuvimos frente a una de ellas. La 325. Esa iba a ser mi habitación durante los siguientes meses.

La señora Greenwood me entrego una llave. Abrí la puerta lentamente. La habitación no era muy grande pero lo suficiente para mi. Había una pequeña ventana con un escritorio debajo. A un lado una cama y al otro un armario empotrado y un pequeño cuarto de baño. En frente de la ventana había una estantería. Las paredes blancas me deprimieron pero ya tendría tiempo de empapelarlas. Me acerque a la ventana. Desde allí  pude ver que nos encontrábamos en una de las torres.

-          Esta es el área de las chicas.- me informo la señora Greenwood.- Allí esta el área de los chicos.- añadió señalando la torre de enfrente.- Aquí tienes tu horario. Las clases se dan en la planta baja. Las encontraras siguiendo el pasillo contrario del que vinimos. Es más amplio que los demás, sabrás cual es. Si tienes alguna duda mi despacho también esta por esa zona. Aquí tienes la llave de repuesto y creo que no necesitas saber nada más por ahora.- dijo. Lo dijo todo con una rapidez que me sorprendió. Intente que todo se me quedara en la cabeza.- Bueno, tengo que irme, adiós.- dijo girándose para marcharse.- ¡Ah, casi se me olvida, el director quiere hablar contigo. Ve a su despacho, allí lo encontraras.- asentí levemente. La señora Greenwood se fue de allí.

Me senté en la cama y suspire. Mire el horario. Hoy ya no podría ir a clase pero mañana sería mi primer día. Leí con atención todas mis asignaturas. Lengua y literatura, matemáticas, biología, física y química, historia y francés. Hasta hay todo normal. Pero luego había otras clases. Clase de hechizos, clase de pociones, clase de vuelo, historia de la magia… ¿Qué era esto?

Mi cerebro proceso lentamente esta información. Pero aquello no tenía ningún sentido. Le di mil vueltas y nada. Hasta que la idea más sencilla paso por mi cabeza. Una broma. Claro, tenía que ser eso. En mi antiguo instituto también se le hacían bromas a los novatos.

Solucionado este pequeño percance me acorde de que debía ir al despacho del director. Salí de mi cuarto y cerré con llave. Mire a la derecha y a la izquierda. No había nadie. Di un paso y me quede horrorizada. Se me había olvidado como llegar a los despachos.

<< Vale, vale, tranquilidad Bel. >> Me dije a mi misma. << Sabes como se llega a la entrada, ¿verdad? Allí hay gente, le puedes preguntar>> Me dije otra vez. Suspire aliviada. Ande sobre mis pasos hasta llegar por fin a la entrada. Allí apenas quedaba gente.

Un grupo de unas 4 personas hablaban y reían. No quería ser yo la que interrumpiera su diversión. Mire al resto de personas. Había una chica de cabellera larga y marrón con unos ojos verdes y expresivos leyendo. Tal vez ella me dijera donde encontrar el despacho del director.

Ande despacio hasta ella. Cuando estuve a su lado los ojos se me abrieron como platos. Lo que tenía en la cabeza eran unas orejas. Unas orejas peludas y marrones como las de un lobo. Esto sin duda era otra broma.  

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Espero que os haya gustado ^^  Con la llegada al internado ya empezareis a salir. (A los que no me mandaron nada, aun estáis a tiempo si queréis salir) Siento haber tardado tanto en publicar :S No me llegaba la inspiración u.u

Y otra cosa mariposa. Hoy estreno firma *-* Si, por fin después de tanto tiempo tengo una firma. ^^ Me gusta mucho como me a quedado :P


sábado, 1 de octubre de 2011

Capitulo 7, 1ª parte. Aviso.


Los días fueron trascurriendo lentamente. Cada día era mejor que el anterior hasta que llego la gran noticia. Solo quedaba un internado al que podía ir. Tenía la esperanza de que me rechazaran como habían echo todos, pero la noticia que mi madre me dio no era la que yo esperaba.

-          Bel.- me llamo mi madre cuando pasaba por la cocina.- Los del internado ya me han dado su respuesta.- estaba muy seria, lo que me hizo pensar que no me habían aceptado.- Te han cogido.
-          ¿Qué?- grite sin creérmelo. Ella asintió.
-          A mi también me sorprendió, pero al parecer estaban muy interesados en que estuvieras allí. Cuando terminen las vacaciones te iras allí.- y se fue antes de que pudiera protestar o hablar.

Cuando terminen las vacaciones te iras allí… Esas palabras resonaban una y otra vez en mi cabeza. Cuando creía que estaba aceptando mi marcha al internado me doy cuenta de que no es así. No quiero ir. Por primera vez mi vida comienza a ir mejor y no quiero desperdiciar esta oportunidad.

Pero quejarme no me va a servir de nada. Intentare disfrutar de los días de libertad que me quedan e intentare que la estancia en aquel lugar se me haga más amena.


Mire tristemente el paisaje, árboles, árboles y más árboles. Rodeamos la montaña que separaba el pueblo de la ciudad. El agua del lago de la montaña hoy estaba muy oscura. Muchas veces había ido allí de picnic con mis padres y el agua era cristalina. Era precioso. Pero ahora bajo el cielo encapotado y con mi estado de ánimo no podía ver nada bonito en aquel viaje. 

Llegamos a la estación de trenes de la ciudad. Ya solo quedaba un viaje de una hora en tren y llegaría al lugar más indeseable de la Tierra en estos momentos.

James me ayudo a llevar las maletas. Aunque me iba a quedar mucho tiempo no tenía demasiado equipaje, dos maletas pequeñas y un bolso grande. Ande lentamente al lado de mi madre arrastrando los pies y mirando el suelo. Mi madre me toco el hombro y levante la mirada. Ella sonreía, intente sonreír, ¿pero como iba a conseguir que se lo tragara de verdad?

Una mujer de unos 40 y pico años con el pelo recogido en un moño. Tenía el rostro marcado por la edad y en su moño asomaban algunas canas.  Sostenía un cartel con mi nombre. “Isabelle Monteith” se podía leer escrito con una caligrafía perfecta. Nos acercamos lentamente hacía ella. Nos sonrío y me saludo.

-          Tú debes de ser Isabelle, ¿verdad?- me dijo con una voz calida.- Yo soy la señora Greenwood, te guiare por el internado e intentare que tú estancia sea lo mas amena posible.- dijo sonriendo.
-          Encantada, soy la señora Turner.- dijo mi madre sonriendo.
-          Encantada- dijo la señora Greenwood mirando por primera vez a mis padres.- Estoy segura de que su hija tendrá una buena estancia, no saldrán defraudados.- Mi madre sonrío y asintió. Sin embargo James se limito a mirarme fijamente y después a la señora Greenwood relajando un poco su expresión.

Abrace a mi madre muy fuerte antes de irme. Me dio dos besos y se limpio las lágrimas. James se acerco a mí y me dio un abrazo rápido. Lo mire sorprendida, asintió y sonreí.

Seguí a la señora Greenwood tirando de las maletas. Eche una última mirada atrás. James abrazo a mi madre que ahora lloraba a mares. Me sentí triste por tener que dejarla.  Subí al tren y escuche un ruido a mi espalda. Tres respiraciones entrecortadas. Me gire. ¡Habían venido a despedirse! Deje las maletas en la puerta junto a mi guía y corrí a abrazarlos. Nina lloraba y me pedía que me quedase. Dan y Derek me abrazaron  muy, muy fuerte y me desearon suerte. Le di las gracias.

Una sirena sonó. El tren estaba a punto de salir. Me separe de ellos amargamente y volví con la señora Greenwood. Corrí como pude con las maletas hasta nuestro camarote. Mire por la ventana y me despedí de ellos con la mano mientras lloraba. El tren se puso en marcha. Saque el brazo por el pequeño hueco que se podía abrir la ventana. Me despedí hasta que mis seres queridos se convirtieron en una mancha borrosa.

Me senté y llore hasta que me quede sin lágrimas. Mientras tanto la señora Greenwood me abrazo y me consoló hasta que deje de llorar. Era una señora muy amable y cariñosa. Espero que no sea lo único bueno del internado.

-          ¿Estas mejor, cielo?- me pregunto con su dulce voz. Asentí levemente.- Ven vamos a guardar tus maletas.- dijo señalando al equipaje que esta en medio del camarote.

Me levante sin ganas y coloque las maletas. Estudie con atención nuestro camarote. Era pequeño, con dos sofás marrones con aspecto de ser antiguos pegados a la ventada. Un pequeño mueble del mismo color que los sofás al lado de la puerta con un espejo encima. No había mucho mas que decir de aquel espantoso camarote, el papel de las paredes se estaba despegando, supongo que eso era bueno, así pondrían algo mas moderno y la descolorida alfombra verde tenia algunas manchas que debían estar allí desde hacía mucho tiempo.

La señora Greenwood se sentó en uno de los sofás y me invito a sentarme en que se encontraba enfrente de ella. Me senté sin decir nada y mire por la ventana para distraerme. Aun así sentía la mirada de aquella señora sobre mí. Me gire lentamente y me encontré con sus ojos, tan verdes y alegres que parecía que en ellos no había pasado el tiempo.

-          Tranquila, cielo.- susurrando.- El internado, no es tan malo como piensas, te gustara.- hice una mueca de desaprobación.- No seas así, Bel. ¿Te puedo llamar Bel?- asentí un poco mas alegre. Ningún adulto a excepción de mi familia me llamaba así. Me hizo sentir mejor, como si estuviera de nuevo en casa. Ella sonrío ante mi pequeño cambio.- Allí encontraras mucha gente como tú. Harás amigos en seguida.

Amigos. Esa era una de las razones por las que hacía este viaje. Ella me aseguraba que conseguiría hacer amigos en seguida, pero yo no estaba tan segura. Por otro lado según lo que contaba, allí había gente como yo y no se por que me pareció que eso tenia algún doble sentido que no conseguía descifrar. Intente no ponerme paranoica y dejarlo pasar. Mire de nuevo el paisaje. Me sorprendí. La pradera que esperaba encontrar había sido sustituida por un denso bosque. Me fije y vi algunos ojos felinos que esperaban para saltar a su presa. Mire corriendo al suelo sin saber muy bien por que. Había algo allí que no quería ver, aunque no supiese que era.

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Siento haber tardado tanto en publicar. No me venía la inspiración y hoy ¡zas! tengo inspiración :P Espero tener la segunda parte para mañana por que si no durante la semana no voy a poder escribirla.

Bueno ahora el aviso (que en realidad no es un aviso realmente, creo xD) Voy a cambiar la decoración del blog. Me he cansado de verlo tan soso. No tiene header y no tengo firma. El header lo hice este verano, antes de irme de vacaciones (si, si, y todavía no lo he puesto e.e) y el resto de las cosas en un momento las tengo (o eso espero) Así que espero que esta tarde lo tenga todo listo y pueda hacer el cambio ^^ Y espero que el cambio sera para bien y no para mal jeje. Eso es todo.

Adiós :)