jueves, 5 de enero de 2012

Concurso

O_O Dios cuanto tiempo sin escribir aquí u.u Bueno a lo que iba...

Los participantes ya mandaron sus relatos, ahora os toca a vosotros elegir un ganador. ^^

- El primer relato esta escrito por Neko y se tituta "Una noche buena en familia"

Me llamo Carlos, y tengo cancer. Sí, es horrible, sobre todo si te lo diagnostican en Navidades. Hace ya casi un año que me dieron la noticia, cancer de pulmón. Otra razón más para odiar la Navidad.

-Carlos- Me llama mi madre mientras cuelga el teléfono.
-Dime- Le respondo.
-Era tu padre, dice que va a venir.
Me quedo atónito, y furioso. ¿Otra vez?
-Mamá- Le digo-. No soy tonto, no vuelvas a mentirme. ¿No crees que ya me has hecho suficiente daño? Y a ti misma, en especial.
-Pero hijo, acabo de hablar con él. ¿Es que no me crees?- Me pregunta mi madre sorprendida.
-No, mamá, hace mucho que no te creo- Le respondo-. Son muchos años, incluso para mi.
-¿Entonces no quieres verlo?
-¡Claro que quiero!- Casi le grito a mi madre.
-¿Me das un voto de confianza?
No le respondo, y mi madre se va. En cuanto sale por la puerta, me pongo a llorar. ¿Por qué es siempre igual? ¿Qué he hecho para merecerme esto? ¿Es que nunca va a parar? Mi madre me lleva diciendo desde que tengo conciencia que mi padre va a volver... Que voy a poder conocerlo... Siempre en navidad. Y nunca viene, nunca. Cada Nochebuena lloro hasta que no puedo más. Cada año odio mas la Navidad. Ojalá el cancer acabe ya conmigo y no tenga que soportar otra Navidad. Queda un mes para que empiece, y yo aqui postrado, en esta cama.
Mi madre entra de nuevo, tenemos que ir a quimioterapia.
Cada dia que pasa me voy acordando más y más de las Nochebuenas anteriores. Mi madre y yo esperando para cenar, ella recibiendo una llamada, echándose a llorar y yo siguiendo su ejemplo. Soltando lágrimas hasta que dan las doce, y tras sonar el reloj de cuco de la pared para avisarnos, cenando para calmarnos. Quedan dos semanas para la Navidad, y recuerdo la Nochebuena de hace cinco años, cuando mi madre me dijo que habían hecho prisionero a mi padre, y que no aparecería ese año.
Mi madre siempre dice que la vida de un soldado es muy dura, y le creo, pero ¿qué hay de sus familias? ¿Acaso no importamos para los soldados? Mi madre siempre me habló de lo bondadoso que era mi padre, de lo cariñoso, atento, dulce, y otras cursilerias, que era. No será tan de todo eso que dice si nunca he podido conocerlo. Sí, esta en otro continente, pero me da igual, estoy seguro que ni siquiera sabe que tengo cancer.
Mi madre se sienta a mi lado, ya ha vuelto de trabajar. Me cuenta lo animados que estan sus compañeros, que ya están contando cuántas personas habrá en su cena de Nochebuena. Empiezo a pensar en eso que llaman Espíritu de la Navidad. Hace años que saqué la conclusión de que debe ser un fantasma, porque si es un sentimiento o algo abstracto parecido, yo no lo conozco. Todos dicen que es el estar con la familia, que no se trata de recibir, sino de dar, que la Navidad es la época que alegra los corazones, ya que es cuando se reune la familia. La familia esto y aquello... ¡Yo no tengo familia! ¡Para mi no existe el Espíritu de la Navidad!
Mi madre cambia de tema de repente y me dice que mi padre ha tenido un pequeño accidente y han decidido mandarlo de vuelta. El corazón me da un vuelco.
-¿De veras?- Pregunto con la voz temblando.
-Eso es lo que me ha dicho su superior- Me responde mi madre.
-No podia haberle pasado antes, no- pienso en voz alta, algo irritado.
-¡Carlos! No digas esas cosas, si tu padre esta allí, es porque busca la paz.
-Con armas- Digo sin pensar.
-Carlos, tu padre es médico, te lo dije hace muchos años.
¿Que mi padre es médico? ¿Que me lo dijo hace muchos años? Y lo que es más: ¿por qué no esta aqui para curarme el cancer? Esta ultima pregunta la formulo en voz alta.
-Porque tu padre no trata cancer, cierra heridas, seca sangre y extrae balas, pero no cura enfermedades como la tuya.
-¿Cuándo me dijiste que era médico?
-Hace siete años, en Nochebuena, cuando estabas tumbado y me preguntaste que hacia tu padre en África.
-Mamá, yo nunca te pregunté eso.
-Estarías hablando en sueños, como solías hacer. No creí que fuera posible, porque te pusiste a roncar cinco minutos después, pero veo que sí era cierto.
-Bueno, si recibes más noticias de papá, avísame.
-Claro, hijo.
La semana después de ésa conversacion mi madre me informa de que han podido sacar a mi padre del país, y que ha tomado un avión hacia España. Sigo esperando noticias, y tres días antes de la Nochebuena, mi madre dice que podré volver mañana a casa, pero que el día veintiseis tendré que volver al hospital. Por fin llega el dia, y vuelvo a mi casa. Veo que toda la decoración está puesta, y mi madre me propone que hagamos una pancarta para mi padre. Creo que se esta haciendo muchas ilusiones, pero acepto.
Por fin llega el dia de Navidad, y, definitivamente, la noche, a las diez, mi madre y yo empezamos a poner la mesa, con tres platos, como siempre. Mi madre no me ha dado más noticias de mi padre desde aquella de que lo habían sacado del país. Pero se la ve tan sonriente... ¿Será verdad que va a venir?
Dan las once, mi madre recibe una llamada, y me dice que espere en la casa, que va a bajar un momento. Se me acelera el corazon otra vez. Espero unos minutos, y oigo a mi madre llorar desde el rellano. No parece el llanto de todas las Nochebuenas, es diferente. Pero... ¿y si llora por lo de siempre?
Por fin se abre la puerta, y a parte de a mi madre llorando, oigo a alguien tosiendo. Quien sea, debe tener un buen catarrazo. Por fin entran en el salón. Sí, es mi madre y tiene un hombre al lado. Creo que el corazón se me va a salir del pecho.
-Carlos, saluda a tu padre- Dice mi madre entre sollozos.
Por suerte, el viene hacia mi, porque si me levanto, seguro que me caigo del temblor. Abrazo a mi padre por primera vez en mi vida, y en su hombro me echo a llorar. Mi padre nos reúne, nos abraza, y nos obliga a sentarnos a cenar. Ninguno toca el plato, nos pasamos una hora entera hablando, abrazándolo, y yo tocándole la cara, para asegurarme de que está aqui de verdad. Dan las doce, comemos un poco, y mi padre empieza a contarnos todo lo que ha pasado desde que dejó España. No dormimos en toda la noche.
Una semana después, estoy de nuevo en el hospital. Mi madre y mi padre entran acompañados del médico. Ninguno viene con buena cara. Mi madre se sienta a mi lado y me coge la mano.
-Carlos- Dice mi padre-. Vamos a darte una noticia muy importante.
El médico empieza a hablar, y de una me suelta que el cancer esta demasiado avanzado, y voy a morirme en un mes. No sé que sentir, por una parte me da igual, porque ya he cumplido el sueño de conocer a mi padre, pero por otra, me gustaría que pasaramos tantos momentos en familia... no sé como reaccionar.
-Yo...- Consigo decir.
Empiezo a llorar, pero no porque vaya a morirme, sino por saber que no volveré a ver a mi madre y mi padre. Entre los dos me dicen que a partir de ahora no van a separarse de mi.
Lo cumplen, y paso el mejor mes de mi vida, junto a mi familia. El siete de enero, mi vida toca a su fin, pero muero feliz, habiendo podido vivir junto a mi familia. Ya entiendo lo que es el Espíritu de la Navidad, es el estar con la familia, es el disfrutar con ella, el ser feliz abrazando a las personas que solo ves en esta época del año. Es el reír junto a todas las personas que te quieren y te han visto crecer. Me alegra haber comprendido todo esto antes de morir.

- El siguiente esta escrito por Hikari, no tiene titulo, pero no importa 

 Estoy nerviosa, oigo los fuertes latidos de mi corazón, mi respiración se acelera; sí, sin duda es por él. Sostiene mi mano, nuestros dedos están entrelazados, su sonrisa es solo para mí. Sus ojos fijos en los míos, mis mejillas ruborizándose, y el resto de personas siguen caminando por las frías calles de Madrid, nadie parece haberse dado cuenta de lo que está pasando, estoy feliz, porque estoy con él, porque nadie más importa, él y yo, bajo las luces que adornan la ciudad. Se acerca a mí, sus labios rozando los míos, no me atrevo a besarle; me susurra unas palabras, ¿he oído bien? Los villancicos que oigo de fondo me confunden,  ¿ha dicho que me ama? no puede ser, mis pulsaciones son cada vez más rápidas, no lo comprendo si me ama ¿por qué no me besa? Mi nariz y la suya se tocan, noto su respiración. Poco a poco va girando su cabeza, besa la comisura de mis labios; no puede hacerme esto, no aguantaré por mucho mis ganas de besarle… Levanta su cabeza, pone su fría mano sobre mi mejilla y con su pulgar roza mis labios. A continuación siento sobre mi cuello sus caricias y sus besos, mis labios le esperan.
Algo cae sobre mi hombro derecho, ambos levantamos la vista; vemos como los delicados copos de nieve descienden del cielo  estrellado, como atraviesan las decoraciones navideñas y caen al cielo para fundirse. No puedo observar semejante espectáculo por mucho tiempo, unas frías manos apartan mi pelo y se colocan sobre mi nuca. Al igual que la nieve nos fundimos, cierro los ojos, me dejo llevar, cada vez estoy segura de que esta época, la navidad, es mi favorita, ¿Qué más puedo pedir? Tengo todo lo que quiero  justo aquí, le tengo a él, ahora más que nunca.
Siento como poco a poco voy entrando en calor, un tierno beso puede con el duro invierno. Puedo asegurar que no cambiaría estos minutos por nada del mundo. Una sonrisa se dibuja en mi cara, él me observa y me devuelve la sonrisa. Mi respiración vuelve a su normalidad, mi corazón se tranquiliza, mis mejillas abandonan ese color rojizo, estoy preparada, ¡vamos díselo!, mis labios se abren dejando salir de mi boca las dos palabras que llevo esperando para poder decirle… “te quiero”.

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Bien pues eso es todo. Si, solo dos participantes (¬¬ y mira que había tiempo) Ahora os toca decidir a vosotros cual es el ganador. Yo la verdad es que no sabría cual elegir porque los dos son muy buenos >.< 
Espero que votéis ^^ (Solo un voto por persona, para que el voto sea valido pon voto a ..... y el nombre de la escritora) 



7 comentarios:

A.J Ōkami-Chan dijo...

Me encantaaaaaaaaaaaaaaaa ^^ Los dos están muy bien y me han gustado mucho, pero debo decir que con el de Neko me entraron ganas de llorar. Así que el de Neko.

Akiiro dijo...

No puedo, lo siento>//< El de Neko me hizo llorar, y con el de Hikari me hizo recordar... D: Yo.. Voto en blanco:/

Neko: Pokémon Ranger, gerente, princesa, aprendiz de Layton, Cure, Busca-pokémon,... dijo...

¿Se me permite? No suelo apreciar mis obras, y aunque Akiiro me ha hecho sentir orgullosa de la mía, me gusta mucho la de Hikari.

camille dijo...

La de neko es triste , pero al final me a desilusionado bastante , encambio la de hikari es mas clasica y sencilla , voto por la de hikari

Hikari dijo...

voto por la de neko que es precioso (: gracias a las que me habeis votado

Mikka dijo...

Yo... estoy con Akiiro: voto en blanco.
La de Neko es preciosa, tan llena de sentimientos... pero la de Hikari es tan tierna... Me encantan las dos :)

Niki dijo...

Holaa^^
bueno, a mi no me ha dado tiempo de escribir la mia xDD pero las hos que hay son preciosas a su manera;). voto por Hikari porque me gusta la esperanza que transmite =D

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